Seguro que te has dado cuenta de que te mueves caóticamente por el piso mientras limpias, volviendo diez veces a la misma habitación.
Empieza por la esquina más alejada y avanza hacia la salida, como cuando pintas las paredes, informa .
Este sencillo algoritmo elimina los movimientos inútiles y ahorra hasta un tercio del tiempo. Es como barrer la suciedad del espacio con una escoba en lugar de perseguirla de un lado a otro.
Las alfombras aspiradas no deben aspirarse en sentido longitudinal o transversal, sino en espiral, empezando por el centro. De este modo, el pelo se levanta uniformemente y el polvo no se esparce por zonas ya limpias.
Después de este tratamiento, la alfombra tiene un aspecto cuidado, como si acabara de limpiarse en seco. El método requiere cierta habilidad, pero el resultado merece la pena.
No laves las ventanas de doble acristalamiento en un día soleado, sino nublado. Los rayos del sol secan la solución limpiadora demasiado rápido, dejando las mismas rayas.
Utiliza una rasqueta de goma para el pulido final, no papel de periódico. Elimina toda el agua del cristal de una vez sin dejar ni una sola gota.
El microondas no necesita que lo friegues con productos agresivos. Pon dentro una taza de agua mezclada con zumo de limón y enciéndelo a máxima potencia durante cinco minutos.
El vapor ablandará las salpicaduras resecas y sólo tendrás que limpiar la cámara con una esponja húmeda. La fragancia será fresca, no química.
Las superficies negras y los muebles brillantes se cubren al instante de polvo y rayas. Límpialos con una bayeta especial para pulir carrocerías en seco.
Contiene siliconas microscópicas que crean una barrera invisible. El polvo no se queda en una superficie así, por lo que tendrás que limpiarla con menos frecuencia.
Una lámpara de araña con muchos colgantes o plafones asusta hasta a las anfitrionas más atrevidas. Coloca medias de nailon ordinarias ligeramente empapadas en agua y vinagre sobre cada elemento.
Pasa el paño de arriba abajo: todo el polvo se quedará dentro en lugar de volar al suelo. Ya no será necesario quitar y lavar cada cristal en el fregadero.
Lea también
- Por qué derrochar energía: secretos domésticos que liberarán tus tardes
- Por qué tu cocina te roba tiempo: trucos culinarios para los que valoran el tiempo
