Por qué el horno engaña al termómetro: por qué pierde media hora

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Has ajustado la temperatura correcta, has esperado a que suene el timbre o se encienda la luz y has metido la bandeja con confianza.

Pero en ese momento el horno yace insidioso: el aire alrededor del sensor se ha calentado, pero las enormes paredes, las rejillas y la piedra de pizza siguen frías y listas para extraer el calor de tu plato, informa el corresponsal de .

El verdadero calentamiento no es un momento, sino un proceso que dura al menos 20-30 minutos después de que el termostato haya informado de que ha alcanzado los grados establecidos. Durante este tiempo, toda la cámara se calienta y el calor se vuelve estable y uniforme, lo que es fundamental para hornear y asar.

Sin esto, se da ventaja a la física: el pastel cuajará por arriba pero quedará empapado por abajo, y la carne formará una costra que impedirá que el centro se caliente uniformemente. El choque térmico hace que los alimentos se comporten de forma impredecible, anulando a menudo todos los esfuerzos de preparación.

Esto es especialmente importante para hornear pan y galletas delicadas, donde los primeros 10 minutos en el horno lo deciden todo. Las paredes frías pueden hacer que la masa baje en lugar de subir, y entonces ni un amasado perfecto ni una buena levadura pueden salvar la situación.

Pon un ladrillo liso o una sartén de hierro fundido en un horno precalentado: serán tus indicadores.

Si media hora después de la señal están calientes de verdad, entonces el horno está listo para ser honesto. Esta simple acción es un seguro contra la decepción y una garantía de que la receta funcionará como está previsto.

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